Yo amo internet.


Yo amo internet... hasta la muerte misma.

















15 marzo 1968

Con 19 años cumplidos arribé a otra Patria (Venezuela) para enfrentar nuevos retos. Lo primero, la llamada a mis padres que residían en Loja Ecuador (frontera con el Perú).

La llamada aplicaba el algoritmo siguiente:

1. Ir al centro de comunicaciones de Caracas

2. Solicitar una "conferencia" con mis padres, que no tenían teléfono. Se determinaba la 
    llamada para unas dos horas después.

3. Alguien en Loja recibía la solicitud y salía en bicicleta a buscar a mis padres. Si no los
    conseguía lo buscaba -hasta encontrarlos- por las calles de la pequeña ciudad, donde 
    todos se conocían realmente (no virtualmente).

4. Por fin luego de dos horas de espera podía hablar con mis padres, en "vivo y directo".


07/02/2014

Vivo nuevamente en Loja, con muchos amigos a quienes nunca les he estrechado la mano. El amigo Juan Arellano, a quien físicamente con conozco me invita -desde Lima, Perú- a hacer un post sobre "Yo amo Internet". Justo en este instante estoy hablando con mi hijo que vive en Barcelona (Venezuela), teniendo su rostro en mi pantalla.


año 2020

Estoy a mis 72 años liderando en el mundo una campaña de "Derecho a la privacidad", mi compañera llamada "Internet", en una pequeña pelea que tuvimos colocó mis datos a disposición del mundo. Me birlaron lo poco de mis ahorros y de privacidad. Me fui a vivir en la montaña, donde queda un poco de agua, elemento vital que perdimos mientras todos estábamos sentados asumiendo que el mundo se podía construir desde un teclado, cosas táctiles y realidades aumentadas.

"Amo a internet", era mi grito de guerra, ahora es "Amo a mi privacidad", mientras los analfabetas digitales que viven en el campo felices con sus sementeras y ancestros en la ciudad andan como locos buscando algo que llaman comida virtual. Ya la privacidad poco importa.




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